Marianela Medrano



MARIANELA MEDRANO, vive en Connecticut (Estados Unidos) desde 1990. Es doctora en Psicología. Frecuentemente ofrece talleres de poesía/literatura y su conexión con la salud mental. Ha llevado su trabajo a diferentes puntos del mundo, incluyendo India, España, El Salvador, Colombia, Puerto Rico, México y Panamá. Sus publicaciones individuales incluyen: Oficio de Vivir (Buho,1986), Los Alegres Ojos de la Tristeza ( Buho,1987), Regando Esencias/ The Scent of Waiting (Alcance,1998), Curada de Espantos (Torremozas2002), Diosas de la Yuca (Torremozas2011), Prietica (Alfaguara, 2013), Rooting (OwlFeather Collective, 2018). El Libro de Revelaciones (2019), Proyecto Editorial La Chifurnia.

Su trabajo ha sido publicado en diferentes antologías y revistas incluyendo: Sisters of Caliban (1996) Callaloo (2000), Tertuliando/Hanging Out (1997), Letras Femeninas (2005), Kacike (2009) Trivia Voices of Feminism ( 2009), Journal of Poetry Therapy (2010), Sandplay Therapy Journal (2010), The Afro-Latin@ Reader (2010), Letralia (2011), Phatitude (2012), Mujeres Como Islas II (2012), The Black Scholar (2017), Manteca (2018), Somos en Escrito (2021), entre otros.

Medrano es la creadora del podcast bilingüe: What a Word is Worth/El Valor de la Palabra: https://youtu.be/s4LLqY2U3Eo. También es parte de la facultad global del programa de doctorado en Práctica Visionaria y Liderazgo Regenerativo en Southwestern College, un centro de educacion superior dedicado a la expansion de la consciencia, cito en Santa Fe, Nuevo Mexico. (https://www.swc.edu/faculty-2/ph-d-program-faculty/)



Des/arraigar

Raíz invertida quiero crecerte Madre

ascenderte de una punta hasta la otra infinita.

Preludiando voces en pasadizos callados

fijar en la memoria tu rabia sosegada.


¿Cómo será navegar la corriente amniótica

de tus tantos desgarros?

Tal vez a un descuido de mi padre plantarme semilla

crecida en raíz andarte entera al andarme.


Quiero andarte raíz, Madre

los lugares rotos que tus torpes dedos zurcen.

Yo, hija extravagante que al futuro engancha su navío

me anclo en tí.

A mi entraña profunda un recuerdo tangible se pega.


Madre, tú y yo hemos crecido

exiliadas en latente soledad de multitudes.

Solas en el desamor del éxodo

en este ir sin movimientos.

Casi no nos vemos en el abrazo

sin embargo vuelvo

siempre he de volver.


¿Cómo será crecerme en tí Madre?

En el ángulo de tus piernas beber el líquido

que la pasión de mi padre derramó.

¿Cómo será verte desde dentro hasta afuera

andarte la rabia extraviada en sonrisa pasiva?


Quiero extenderme dentro, Madre

raíz invertida partiendo silencios

crecernos árboles de naturaleza fuerte.

¿Cómo será crecernos juntas?


(Originalmente publicado como La que vuelve)



Rooting

I want to grow inside you, Mother, like an inverted root,

ascend you from one end to the infinite other,

rehearsing voices in silenced pathways,

fixed in my memory your contained rage.


How would it be to navigate the amniotic current of all your tears?

Perhaps, behind my father’s back, plant the seed of myself

to then grow into a root and walk your whole body

while I discover me.


I want to grow in you like a root, Mother.

Touch the broken places your clumsy fingers try to mend.

I, extravagant daughter, anchoring her ship to the future,

I anchor myself onto you. A tangible memory

sticks to my deep inner being


Mother, you and I have grown

exiled in the latent solitude of multitudes,

alone in the loveless exodus.

In this departure without movement,

barely seeing each other in the hug.

Nevertheless I come back.

I will always come back.


How would it be to grow myself inside of you, Mother,

in the angle of your legs drink the liquid

my father’s passion spilled?

How would it be to watch me turning into cells

until my being takes form?

How would it be to see you from the inside out,

walk the rage lost in your passive smile?


I want to extend myself inside you, Mother,

inverted root, breaking silences,

watch ourselves grow into trees of strong nature.

How would it be to grow together?


Translated by the author and Reggie Marra

Originally published as “Coming Back”



Danza

Los labios de Anacaona, conocen la verdad del ritmo.

Brebaje sagrado su música

en la barriga hueca del caracol sigue sonando.

En textura de yuca sus sueños llenos de vida danzan.

Tomándonos de la mano se mueve en círculos la cacica.

Nos espera al borde del tiempo.


Un avión circula en el aire y ella sonríe

Apuesto a que cree somos los desterrados

volviendo a su vientre cálido.

Cree, es la cigüeña metálica y moderna.


Su voz irrumpe en el letargo

se arriesga todopoderosa hasta alcanzar esta mía.

¿Será que somos de voces frágiles, apagadas, quebradizas?

¿A dónde ahora con este sopor, este síndrome de soledad?

Gentes de carne viva, de abrazos y griteríos

no nos queda el silencio.

Bendícenos con tu ritmo, sálvanos

de nosotros sálvanos

del progreso mentiroso que nos desnuda, sálvanos.

A nuestras bocas sedientas les falta el dulzor de los ríos

el salobre profundo de nuestra sal.

Extraviado en lo insípido languidece el paladar.

Mándanos, pues, la yuca bendecida

en el misterioso cazabe.

No nos dejes caer en la tentación de un mundo arrítmico.

Nosotros, almas colectivas, acostumbradas al toque,

gentes de pies que bailan solos,

que cosemos todos en una misma canción.

No nos dejes caer en la tentación de la distancia.

Mándanos, cacica,

el milagroso ritual de la memoria

para que no nos borre la mentira de los mapas.

Bésanos con tus labios centenarios, Anacaona

no nos dejes caer en el silencio de las multitudes.



Dance

The lips of Anacaona know the truth of rhythm,

its music a sacred potion

that echoes in the hollow gut of a conch.

In the texture of the yucca her dreams dance full of life.

Taking us by the hand the cacica moves in circles.

She waits for us at the edge of time.


An airplane circles in the air and she smiles.

I am certain she believes it carries us the exiles

returning to her warm womb.

She sees a modern metallic stork.


Her voice breaks in the stillness.

All powerful, she risks reaching out to mine.

Can it be that we are made of frail voices,

fading and breaking off?

Where shall we take this torpor now,

this syndrome of solitude?

People made of living flesh, of embraces and cries,

silence does not suit us.


Bless us with your rhythm.

Save us from ourselves, save us

from false progress that renders us naked.

Save us.


Our thirsty mouths yearn for the sweetness of rivers,

the deep saltiness of our salt.

The palate languishes lost in the absence of flavor.

Send us therefore the blessed yucca

in the mystery of casaba.

Do not let us fall into the temptation

of a world without rhythm.

We collective souls accustomed to touching

people whose feet dance by themselves,

who stitch everything together into a song,

frenzy and joy stitched together in the same song.

Do not let us fall into the temptation of distance.

Send us cacica,

the miraculous communal rite to unify our memories

so as not to be erased by the falsehood of maps.

Kiss us with your centenarian lips, Anacaona.

Do not let us fall into the silence of multitudes.


Translated by Rhina P. Espaillat





De cómo aprendimos el juego al escondite

Yo porque nos tuviesen mucha amistad, porque conocí que era gente que se convertiría a nuestra Santa Fé con amor que no por fuerza les di a algunos de ellos unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio y otras cosas muchas de poco valor.

—Cristóbal Colón, Diario de Navegación


En la mentira de bonetes colorados

simula esconderse el sedoso azabache.

Más tarde sale a tomar aire

en el milagro de la textura hirsuta del consuelo africano.

Ochún nos inhala con fuerza divina.


En la fragmentación del vidrio parecemos abatirnos

hasta descubrir el milagroso colorido de los vitrales

filtrando los rayos calientes del Gran Sol.

En el espacioso vórtice de las catedrales volamos,

rezamos el padrenuestro para cantarle a Yocahú.

Detrás del avemaría, vibra la figura incorpórea

fluida de Atabey.


La isla misma, de vez en cuando

parece enroscarse en la tristeza

su cuerpo de río ensangrentado empapa al Gran Sol.

Por eso son tan hermosos nuestros atardeceres.


En las raíces de la yuca

las diosas y los dioses continúan haciendo milagros.

Caguama nos resguarda en su carapacho indomable

aún en estos días de playas colonizadas por turistas.

Gente retozona y calmada

jugamos bajo las pieles descoloridas de los santos

para proteger nuestra epidermis dorada.



Of How We Learned to Play Hide and Seek

I, so they would trust us, because I knew they were people who would convert to our faith, with love and not by force, gave them some red berets and some glass stones and many other worthless things.

—Christopher Columbus, Diary of a Navigation


In the lie of red berets,

the silky black pretends its disappearance.

Later on it comes out for air in the miracle

of the kinky texture of the African consolation.

Ochún inhales us with divine force.


In the fragmentation of glass we seem to succumb

until we discover the magic of stained glass

filtering the hot rays of the Grand Sun.

In the spacious vortex of cathedrals, we fly,

pray the Our Father in order to sing to Yocahú.

In the background of the Holy Mary,

undulates Atabey’s ethereal and fluid figure


The island herself from time to time

seems to coil up in the sadness

Her body, a bloody river moistens the Grand Sun.

That is why our dusks are so beautiful.


In the roots of the yucca

the goddesses and the gods keep on making miracles.

Caguama protects us in her untamable conch

even in these days of beaches colonized by tourists.

Playful and calm people,

we play under the colorless skins of the saints

to protect our golden epidermis.


Translated by the author and Janet E. Aalfs





Recent Posts

See All