Edgar Smith -Dominican Republic-


By the Jujube tree

To all the victims of drowning and their families in Bangladesh

Sumaiya smiles no more. Splash splash splash is the sound no one heard. Memory’s great flaw is its infatuation with oblivion. In a house where photos can’t be afforded, a little girl’s smile can fade too fast. The puddle was a dirty eye on the muddy ground. The fruits she’d picked lay scattered right at the foot of the Jujube tree. Silence lay there, too, terrified of the mother’s cry and the father’s rage, at all those gods too busy for the innocent. Sumaiya smiles no more; her tiny fingers lost all motion in a fistful of mud. Splash splash splash is the sound no one heard… Splash splash splash

A los pies del azufaifo

A las víctimas de ahogamiento y sus familiars en Bangladesh

Sumaiya no sonríe ya. Splash splash splash es el sonido que nadie oyó. La gran mácula de la memoria es su enamoramiento con el olvido. En una casa donde no hay ni para una foto, no perdurará la sonrisa de una niña. El charco era un ojo sucio en el fango. Los frutos que recogió quedaron regados al pie del azufaifo. También allí, el silencio, temeroso del grito inconsolable de la madre y la ira del padre, reclamando a los dioses, quienes yacen demasiado ocupados para velar por los inocentes. Sumaiya no sonríe ya; sus deditos perdieron el movimiento en un puñado de lodo… Splash splash splash es el sonido que nadie oyó Splash splash splash y otro niño más se ahogó.